miércoles, 18 de junio de 2014

Salsa, historia y genero

Salsa
Salsa es el término usado a partir de los años setenta para definir al género musical resultante de una síntesis de influencias musicales cubanas con otros elementos de música caribeña, música latinoamericana y jazz, en especial el jazz afrocubano. La salsa fue desarrollada por músicos de origen «latino» (latinoamericano) en el Caribe hispano y la ciudad de Nueva York.
Durante los años treinta, cuarenta y cincuenta, la música afrocubana era consumida ampliamente por los sectores de origen «latino» (‘latinoamericano’) en la ciudad de Nueva York. Los cubanos en Nueva York, los puertorriqueños y otros músicos de otros países, fundamentan su música en gran medida en los elementos de origen afrocubano.

Según algunos músicos e historiadores, salsa es un nombre comercial dado a toda la música cubana en los años setenta. En esta corriente se ubican Ray Barretto, Rubén Blades, Larry Harlow, Papo Lucca, Johnny Pacheco, Tito Puente, Roberto Roena, Joe Arroyo Bobby Sanabria y Bobby Valentín.
La salsa se expandió a fines de los años setenta y durante los ochenta y noventa. Nuevos instrumentos, nuevos métodos y formas musicales (como canciones de Brasil) fueron adaptados a la salsa. Nuevos estilos aparecieron como las canciones de amor de la salsa romántica. Mientras tanto la salsa se convirtió en parte importante de la escena musical en Cuba, Puerto Rico, Colombia, Venezuela, Panamá y lugares tan lejanos como Japón. Con la llegada del siglo XXI, la salsa se ha convertido en una de las formas más importantes de la música popular en el mundo.

Orígenes e instrumentación
La integración de las tumbadoras y el bongo en los conjuntos que tocaban son montuno fue un elemento fundamental en la instrumentación de orquestas de baile.

En los años treinta, los sextetos y septetos de son (que solo usaban bongó) eran muy populares en Cuba. Cuando Gerardo Machado prohibió el uso del bongó, las charangas (que solo usaban timbales) incrementaron su popularidad. La censura al bongó fue levantada a finales de los años treinta por lo que fueron utilizados nuevamente en la música popular cubana.

Cerca de 1940, el Conjunto Llave (de Rafael Ortiz) introdujo las tumbadoras (o congas) en una orquesta, instrumentos que anteriormente solo se usaban en música folclórica afrocubana. Arsenio Rodríguez popularizó el uso de las congas al integrarlas a su conjunto, introduciendo el son montuno a nivel comercial.6

En los años cuarenta, Mario Bauza, director y arreglista de la orquesta de Machito «Los Afro-Cubans», agregó trombones al son montuno y la guaracha. Estas innovaciones influenciaron a músicos como José Curbelo, Benny More, Bebo Valdés. En el álbum Tanga (de 1943), Bauza fusionó elementos de la música afrocubana con el jazz.
La influencia del jazz afrocubano y del mambo desarrollado por Pérez Prado en 1948, propició la introducción del saxofón en las orquestas de son montuno y guaracha. En 1955, Enrique Jorrín le agregó trompetas a las orquestas de charanga, que hasta ese momento solo usaban violín y flauta.
Ya para los años cincuenta, la música bailable cubana, es decir el son montuno, el mambo, la rumba y el chachachá, se constituyó en un elemento de gran popularidad en los Estados Unidos y Europa.5
En la ciudad de Nueva York, el «sonido cubano» de las bandas se fundamentó en los aportes de músicos cubanos, puertoriqueños y dominicanos. Como ejemplo, podemos mencionar a Machito, Tito Rodríguez, Johnny Pacheco, Tito Puente o incluso figuras como el director catalán Xavier Cugat. Por otro lado, y ya fuera del círculo de Nueva York, grupos como la Orquesta Aragón, la Sonora Matancera y Dámaso Pérez Prado y su mambo lograron una importante proyección a nivel internacional.5
El mambo fue influenciado por el jazz afrocubano y el son. Las grandes bandas de este género mantuvieron viva la popularidad de la larga tradición del jazz dentro de la música latina, mientras los maestros originales del jazz se circunscribieron a los exclusivos espacios de la era del bebop.7
La música latina interpretada en Nueva York desde 1960 fue liderada por músicos como Ray Barretto y Eddie Palmieri, los cuales estaban fuertemente influenciados por ritmos cubanos importados como la pachanga y el chachachá. Después de la crisis de los misiles en 1962, el contacto cubano-estadounidense decayó profundamente.7
En 1969 Juan Formell introdujo el bajo eléctrico en los conjuntos soneros de Cuba.8
El cuatro puertorriqueño fue introducido por Yomo Toro en la orquesta de Willie Colón en 1971 y el piano eléctrico en los años setenta por Larry Harlow.
En los años setenta se incrementó la influencia puertorriqueña en el ámbito de la música latina en Nueva York y los «nuyoricans» pasaron a ser una referencia fundamental. La palabra salsa para designar la música hecha por los «latinos» en Estados Unidos, comenzó a usarse en las calles de Nueva York a finales de los años sesenta y principios de los setenta. Por esta época, el pop latino no era una fuerza importante en la música que se escuchaba en Estados Unidos, habiendo perdido terreno frente al doo wop, al R&B y al rock and roll. En ese contexto, el surgimiento de la salsa abrió un nuevo capítulo de la música latina, especialmente en los Estados Unidos.
La salsa abarca varios estilos como la salsa dura, la salsa romántica y la timba.
Esencia
El director cubano Machito afirmó que la salsa era, más o menos, lo que él había tocado durante cuarenta años (entre 1930 y 1970 aproximadamente) antes de que el género musical se denominara así.2 Por otro lado, el músico neoyorquino de ascendencia puertorriqueña, Tito Puente, negaba la existencia de la salsa como género en sí, afirmando que «lo que llaman salsa es lo que he tocado desde hace muchísimos años: se llama mambo, guaracha, chachachá, guaguancó, todo es música cubana».
No obstante, autores señalan como un elemento fundamental en el surgimiento de la salsa en los años setenta al quehacer musical de los músicos puertorriqueños y su cultura, tanto en la isla de Puerto Rico como en su diáspora neoyorquina. Se señala el peso específico de los puertoriqueños en New York que, aunque minoría, eran numéricamente muy superiores a cualquier asentamiento latinoamericano. También se aduce que el corte en el intercambio cultural entre Cuba y Estados Unidos ―producido como reacción contra la revolución cubana de 1959― potenció el protagonismo de los puertorriqueños en la escena musical latina de New York.

Características
Clave de son en 2-3.Este patrón de clave es el que se usa también en la salsa. En el patrón superior, el primer compás de 4/4 presenta 2 negras a tiempo en la segunda y tercera parte del compás; el segundo compás de 4/4 presenta 3 notas, situándose la corchea a contratiempo en el segundo tiempo del compás

·         Ritmo: Utiliza como base la clave de son, el patrón rítmico del son cubano, en dos compases de 4/4.
·         Melodía: En muchos casos las melodías usadas en la salsa se corresponden con las empleadas tradicionalmente en el son montuno aunque puede asimilarse también a otros géneros de la música cubana y caribeña tradicional, inclusive melodías de la música popular latinoamericana.
·         Armonía: Se corresponde con la utilizada en la música occidental.
·         Instrumentación: Usa instrumentos de percusión cubanos popularizados desde los años veinte como pailas o timbales, bongó, güiro cubano, cencerro, dos maracas y conga. Arsenio Rodríguez se presentó como el primer músico en incorporar la conga o tambó a las orquestas de baile.4
·         Amén de la percusión, la instrumentación se completa con piano, contrabajo (en muchos casos bajo eléctrico), trompetas, saxofón, trombónes, flauta y violín. La influencia del jazz afrocubano viene determinada por el arreglo aunque no es una condición imprescindible en la salsa.
Ritmo
Se estructura en 2 compases de 4/4, con un total de 16 pulsos, formado por 8 pulsos principales y 8 pulsos contrarritmos.
La célula rítmica más representativa se llama «clave de son», que tradicionalmente es interpretada por las claves. El patrón rítmico de clave 3-2, consta de dos compases, donde los tres primeros golpes coinciden en el pulso principal 1, el pulso contratiempo entre 2 y 3, y el pulso 4, ocupan el primer compás, es decir, los cuatro primeros tiempos, y los dos segundos golpes de la célula 3-2 coinciden con los pulsos 6 y 7 del segundo compás, es decir, los cuatro segundos tiempos. Los 3 golpes representan tensión (debido al contratiempo que hace el segundo golpe entre el tiempo 2 y 3), y los 2 golpes representan relajación
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